Llamamos hipertensión arterial cuando la presión sanguínea se mantiene elevada por encima de los valores considerados normales. Los valores ideales son como máximo 120 mmHg (presión sistólica) y como minino 80 mmHg (presión diastolita)
Estos valores pueden ser alterados por factores personales y ambientales (edad, hábitos alimentarios y estilo de vida) como también por los de orden genético. Tiende a elevarse por la edad, es frecuente que aparezca si la persona esta excedida de peso, consume una dieta rica en sal y pobre en potasio (contenido en frutas, verduras y frutos secos, legumbres, cereales integrales), consume en exceso alcohol, y no realiza actividad física o sufre de stress. Te recomendamos _Alcanzar o mantener un peso saludable mediante una ingesta adecuada de calorías.
- Prescindir de la sal de mesa (normal, marina, yodada) y de la sal en el cocinado de los alimentos.
- El efecto del café en la tensión arterial es escaso pero se recomienda tomarlo con moderación.
- Hoy en día, existen diversos productos en el mercado pobres en sodio como quesos sin sal, galletitas y pan sin sal, y otros bajos en sodio. (Comprobar etiquetado).
- Si come fuera de casa, elegir del menú ensaladas, aves o pescados a la parrilla en lugar de platos muy elaborados para evitar la adición excesiva de sal en las salsas, puede pedirlas sin sal y luego condimentarlos usted.
-Practicar una rutina de ejercicio adecuada a la edad, ya que esta actividad favorece la buena circulación sanguínea, ayuda a lograr oxigenación adecuada y eliminación de grasas, además de que fortalece al corazón.
-Incrementar el consumo de legumbres (ricas en potasio, calcio y magnesio, que son minerales que facilitan la eliminación de sodio) y alimentos ricos en fibra, como frutas con cáscara (favorecen la eliminación de colesterol antes de entrar al torrente sanguíneo
-Regular tensión y estrés, ya que ambos son causas de hipertensión; se debe procurar una vida tranquila para controlarse mejor y, de ser necesario, se recurrirá a estrategias o rutinas de relajación
El exceso de sodio se relaciona con la retención de líquidos en los tejidos del cuerpo y por tanto, con el incremento de los valores de tensión. Cuanto menos sodio contenga la dieta, más fácil será eliminar ese exceso por la orina y así contribuir a normalizar los niveles de tensión arterial. La dieta pobre en sodio, también beneficia a personas que padecen de enfermedad cardiovascular o hepática avanzada con retención de líquidos.