La calabaza que compramos en invierno es más dulce que la de verano, porque como otros alimentos propios de esta estación como las legumbres, los frutos secos y las frutas desecadas, concentran más almidón y azúcares.
Se destacan en su composición los antioxidantes (beta-caroteno, vitaminas C y E) que fortalecen las defensas, lo cual es importante para comenzar el invierno, además mejoraran la humedad de la piel, lo cual es interesante ya que en esta estacion la piel suele presentar deshidratacion.Son ricas en vitamina A, la cual ayuda a regenerar y suavizar la piel y las mucosas. Por ello, incluir diariamente calabaza en la alimentación ya sea hervida, en sopas, al horno, en soufflé , tortillas , tartas , empanadas o bien como postres en época invernal estimula la restauración de las mucosas irritadas como boca, garganta, esófago, estómago y mejora las digestiones.