Es una consecuencia del proceso de envejecimiento que afecta a la musculatura e inervación del esófago, la parte del tracto digestivo que permite el paso de los alimentos de la boca al estómago. Los procesos y las secreciones digestivas suelen quedar afectadas.
Por lo cual una de las estrategias terapéuticas para tratar este trastorno de la deglución consiste en modificar la textura de los alimentos
Se debe prestar atención a esta dificultad, debe ser bien evaluada y diagnosticada. Para luego modificar la textura de los alimentos y así prevenir déficit nutricional, desnutrición, deshidratación, y complicaciones respiratorias.
Hay productos especiales que se añaden a los líquidos para obtener texturas más espesas, la disfagia ante líquidos obliga a prescindir de los alimentos con doble textura, es decir aquellos que combinen líquidos y sólidos como por ejemplo una sopa con arroz o carne picada o yogur con cereales.
Se deben elegir alimentos que formen una mezcla consistente dentro de la boca y no se deshagan en partes, como la banana o el puré de papa espeso.
Para evitar la deshidratación se puede optar por las gelatinas de diferentes sabores.
Es aconsejable humedecer los alimentos con salsas, mayonesa, caldos para compensar la sequedad bucal.
Es muy importante la posición durante las comidas, la persona se debe sentar en una posición correcta para mantener un buen alineamiento del canal alimentario.
La persona con esta dificultad debería permanecer sentado de 15 a 30 minutos, tanto antes como después de las comidas, para disminuir el riesgo de aspiración.
Si se come en la cama, se aconseja elevar la cabecera y colocar almohadas en su espalda, para mantener la posición.