Tienen un alto poder antioxidante. Esto quiere decir que neutralizan la acción de los radicales libres, responsables, entre otras cosas, del envejecimiento.
Poseen un alto contenido en vitamina C. Esto significa que refuerza nuestro sistema inmunológico y facilita la absorción del hierro, por lo que también está muy indicado en casos de anemia ferropénica.
También cuentan con un alto contenido en fibra, así que si los consumes de forma habitual, reducirás el estreñimiento. Y además, tienen propiedades que mejoran la circulación periférica y refuerzan los capilares.
Los arándanos rojos ejercen una acción antiséptica y antibiótica sobre los gérmenes causantes de las infecciones urinarias.
Las mujeres son uno de los sectores más propensos a sufrir infecciones de orina, como la cistitis, que es una infección localizada en la vejiga, y ciertas infecciones frecuentes durante el embarazo.
Antes se creía que al tomar el jugo de Aràndanos hacía más ácida a la orina, por lo que las bacterias tenían menos posibilidades de multiplicarse.
Sin embargo, ahora se piensa que el mecanismo inhibe la adhesión de bacterias a las células uroepiteliales, reduciendo así el riesgo de infecciones.
Por el momento no se encuentra evidencia suficiente sobre los efectos del jugo de arándano o de otros productos derivados del el (jugo o capsulas de Aràndanos) en el tratamiento de las infecciones urinarias.
Solo queda demostrada su utilidad en la prevención, en particular, en mujeres con infecciones urinarias recurrentes.